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| Civilización
del Petróleo (II).
"El modelo energético es una decisión
fundamentalmente política" - Prof. Alonso de
Linaje Aguirre |
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El
2003 se estrena con una nueva catástrofe por vertido de
combustible y la renovación del conflicto bélico
en el golfo Pérsico. El modelo energético actual
nos muestra así, otra vez más, sus peores consecuencias.
Desde el Bazar de las Ciencias estamos conversando con diferentes
investigadores de la Universidad de León sobre las limitaciones
y posibles progresos en materia de producción energética
que se platean en la actualidad. En una serie que hemos llamado
“La Civilización del petróleo”, intentaremos
recabar opiniones y datos que ayuden a formar una idea crítica
al respecto. Las cuestiones a tratar: ¿justifican las innegables
ventajas del modelo energético todos sus inconvenientes
y riesgos?, ¿es posible un cambio tecnológico?,
¿es posible que las empresas petroleras se dediquen a obtener
energía por otros medios?, ¿es posible que las empresas
de automoción fabriquen medios de transportes que no se
basen en el motor de explosión?,… Transcribimos la
parte de las conversaciones que tienen mayor interés.
El
profesor José Alonso de Linaje Aguirre pertenece al área
de Ingeniería Química y Ambiental del Departamento
de Física, Química y Expresión Gráfica
de la ULE. Es investigador y responsable, además, del Laboratorio
Regional de Combustibles (LARECOM)
de la Consejería de Industria, Comercio y Turismo.
“Para evaluar las posibilidades de cambio del modelo energético
español hacia una estructura más “sostenible”
desde el punto de vista ambiental, debemos entender cómo
se tiene previsto que evolucione en los próximos años.”
Producción.
“Por un lado, los datos de consumo eléctrico indican
en los últimso años aumentos por encima del 5% y
las previsiones futuras están en ese camino, y las políticas
de ahorro energético son insuficientes. Por lo tanto, deberá
aumentar la producción”.
Energía Nuclear.
“En la producción eléctrica, tiene un peso
fundamental la energía nuclear y que políticamente
habrá que decidir a medio plazo sobre su potenciación,
congelación, disminución o incluso cierre total
de las plantas de generación nucleares.”
“La importancia de la producción energética
nuclear en España (cerca del 30%) y la próxima caducidad
del tiempo de explotación de las primeras de ellas, hacen
que se vayan a tener que tomar decisiones al respecto en los próximos
años. Por lo tanto, ya no se trata sólo de aumentar
capacidad de generación, sino que además hay que
decidir sobre la parte correspondiente a la nuclear.”
Energías alternativas.
“Una buena idea sería apostar por las energías
alternativas.”
“La energía hidráulica, sin embargo, en España,
es muy difícil de expandir sin importantes costes ambientales
y sociales. Y la solar fotovoltaica todavía no es del todo
eficiente (económicamente) y sólo resulta claramente
competitiva en lugares aislados alejados de la red.
“La celda de combustible - la pila de hidrógeno,
tampoco se está desarrollado lo suficiente, y la infraestructura
capaz de darle soporte tardará años en crearse”.
“La eólica es hoy por hoy la más rentable,
su tecnología se ha desarrollado notablememte y, a pesar
de la reducción de las ayudas, es competitiva. La otra
que podría ir adquiriendo más relevancia es la biomasa,
siempre y cuando se utilice para la producción una cantidad
de materia orgánica igual a la que se desarrolla vegetativamente
en la zona de uso”.
“Eso sí, por desgracia, la producción energética
renovable, que hoy por hoy ni siquiera es suficiente para contrarrestar
el aumento de la demanda, no conseguirá ser en el futuro
próximo más que un complemento al total obtenido
por otras fuentes”.

Combustibles fósiles.
“Por lo tanto, nos volvemos a quedar con los combustibles
fósiles. Por un lado, el petróleo poco a poco se
está sustituyendo por la fuente energética que más
ha convencido a nuestros dirigentes: el gas natural. Se trata
de un fuente de energía que a pesar de las fuertes inversiones,
tiene menores costes operativos que otros y produce menos emisiones
contaminantes”.
“Y por otro lado, el carbón, cuya importancia estratégica
global se ha reducido poco aunque el gran perjudicado ha sido
en carbón nacional (nuevamente decisiones políticas...el
plan del carbón...). Aunque sigue siendo la principal reserva
y fuente de energía nacional.”
Prórroga nuclear.
“Por lo tanto, si el gas natural está sustituyendo
a otras en la producción energética, es difícil
intentar que también sustituya a la nuclear a medio plazo,
por lo que quizás sea necesario plantear prórrogas
de la vida útil de las instalaciones nucleares, bien entendido
que siempre bajo el máximo control del Consejo de Seguridad
Nuclear”.
Posibilidades de cambio.
“Frente al panorama descrito: mantenimiento de una fuerte
demanda exterior (sobre todo gas + petróleo) de energías
no renovables y planteamiento de posibles prórrogas del
aporte nuclear, la alternativa hacia un modelo más sostenible
pasaría por un aumento en el control de los aspectos ambientales
incluso asumiendo incrementos de precios así como favorecer
en estos últimos a las zonas productoras pues sufren en
cualquier caso el impacto de esa producción energética.
Por el contrario, la apuesta por incentivar las energías
renovables debe estar siempre presente.
“Y eso nos vuelve a remitir a una cuestión política”.
*Modelos energéticos y política.
“El precio del kilovatio de origen nuclear puede llegar
a ser muy competitivo si no se incluyen los costes de tratamiento
de los residuos: este coste puede ser tremendamente variable en
función del rigor y los medios de gestión y almacenamiento
que pudieran ser exigibles. Justamente por ello, la energía
nuclear pasa a ser poco apetecible. Aparte, están los riesgos
de accidente, que aunque extremadamente pequeños con la
tecnología y control existentes, son de consecuencias catastróficas”.
“Eso sí, que haya aspectos técnicos que recomienden
la sustitución de las centrales nucleares, no es motivo
suficiente para que esto se haga de modo inmediato. Otras fuentes
energéticas también tienen inconvenientes y consecuencias
ambientales graves. Existe una gran disparidad en las políticas
energéticas, incluso en países próximos geográfica
y culturalmente. Por ejemplo, Francia ha apostado por la energía
nuclear (el 80% de su energía la produce en reactores nucleares)
o Bélgica (casi un 60%) por poner dos ejemplos cercanos,
mientras otros como Alemania o España estamos en torno
al 30% de esta producción, mucho más compensada
entre los sistemas de generación eléctrica. Por
lo tanto los modelos energéticos, en una parte muy importante,
son una cuestión política”
“Mientras los precios del petróleo se mantengan
dentro de unos límites razonables, otras fuentes alternativas
serán difícilmente competitivas sin ayudas políticas”.
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