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| El
tránsito de Mercurio.
El próximo día 7 de mayo, pasadas las siete
y cuarto de la mañana, comenzará un extraño
fenómeno astronómico: el tránsito de
Mercurio. Un tránsito es el paso aparente de un planeta
por delante del Sol. |
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El
próximo día 7 de mayo, pasadas las siete y cuarto
de la mañana, comenzará un extraño fenómeno
astronómico: el tránsito de Mercurio. Un tránsito
es el paso aparente de un planeta por delante del Sol. Lógicamente,
desde cada planeta sólo son visibles los tránsitos
de los planetas interiores a él.
Así, desde la Tierra son visibles los tránsitos
de Mercurio y Venus. El 11 de mayo de 1984 se pudo ver desde Marte
el tránsito de la Tierra. La trascendencia de estos fenómenos
radica en que son muy poco frecuentes. Si las órbitas de
todos los planetas se situaran en el mismo plano, los tránsitos
se producirían cada vez que coincidieran dos planetas en
línea con el Sol, es decir, varias veces al año
en el caso de Mercurio, si tenemos en cuenta que el "año"
de este planeta es sólo de 88 días (esta es la razón,
dicho sea de paso, por la cual tampoco son frecuentes los eclipses
en la Tierra: los planos de los movimientos de la Luna y el Sol
tampoco coinciden). La inclinación orbital de Mercurio
y Venus es especialmente elevada, y sólo cruza al plano
orbital terrestre en dos puntos (llamados "nodos").
Si el planeta, al llegar a un nodo, está pasando además
entre la Tierra y el Sol, se produce un tránsito. El tamaño
aparente del planeta y del Sol, que dependen de las distancias
respectivas a la Tierra, influyen igualmente en la frecuencia
y duración de estos fenómenos. Todo esto hace que,
en definitiva, se produzcan solamente unos 13 tránsitos
de Mercurio cada siglo, que se producen en general entorno al
8 de mayo, aunque en ocasiones también se producen (más
cortos) cerca del 9 de noviembre.
El
tránsito del 7 de mayo, aunque no será visible en
sus primeras fases en las zonas más occidentales de España,
tendrá una duración total de casi cinco horas y
media, lo que permitirá su observación en condiciones
óptimas desde buena parte Europa, Asia y África.
Hay que añadir que, además de ser infrecuentes,
debido al movimiento de rotación, no todos los tránsitos
son visibles desde España. El próximo tránsito
de Mercurio visible desde España será el 9 de mayo
de 2016. En el tránsito de este año, Mercurio cruzará
la parte superior derecha del disco solar, produciéndose
el máximo acercamiento al centro del Sol cerca de las diez
menos diez de la mañana. Para observar el fenómeno
es imprescindible contar con equipamiento astronómico adecuado.
Se ha de evitar siempre observar directamente el Sol, cosa que,
por otra parte, sería inútil, ya que el tamaño
aparente de Mercurio es de sólo doce segundos de arco,
y queda totalmente deslumbrado por el brillo solar. Para efectuar
la observación es preciso un telescopio, si no se dispone
de filtro solar, es necesario proyectar la imagen del sol sobre
una pantalla, se verá entonces un puntito parecido a una
mancha solar cruzando lentamente el disco. Si las condiciones
meteorológicas son favorables, la Asociación Leonesa
de Astronomía tiene prevista una observación pública
en el Observatorio Astronómico Municipal Pedro Duque, situado
en el Coto Escolar de León.
Si
cronometramos con precisión el momento en que se producen
los contactos entre ambos astros y comparamos nuestras medidas
con las de otros observadores en puntos distantes, es posible
intentar calcular, aplicando matemáticas sencillas, la
distancia de la Tierra al Sol.
Si
los tránsitos de Mercurio son raros, los tránsitos
de Venus son fenómenos verdaderamente excepcionales. Sólo
se producen trece cada mil años. El último se produjo
en 1882, y el próximo tendrá lugar el ocho de junio
del próximo año, y será también visible
desde España. Los observatorios de todo
el mundo se preparan ya para no perderse detalle de este fenómeno.
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