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BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LA FACULTAD DE VETERINARIA DE LA UNIVERSIDAD DE LEÓN |
Dibujos
de Dª. Teresa María López Díaz |
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Es creada como Escuela Subalterna de Veterinaria por Real Orden de 16 de marzo de 1852. Era el cuarto Centro de enseñanza veterinaria en España después del de Madrid (1788) y de los de Córdoba y Zaragoza (1847). Fue ubicada, en principio, en el antiguo convento de San Marcos, en el que permaneció hasta 1860. Posteriormente se trasladó al, también, antiguo convento de los Descalzos, donde estuvo instalada hasta 1932.
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| Volvería
después a San Marcos de 1932 a 1939 y de nuevo a los Descalzos de 1940 a
1947. En este último año inauguró un edificio de nueva construcción, aunque inicialmente proyectado con otros fines, en el Paseo de Papalaguinda. Más tarde este paseo sería desdoblado en dos vías paralelas denominándose la correspondiente a nuestro Centro Avenida de la Facultad de Veterinaria.
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En años posteriores el edificio adquirió su forma externa definitiva cuando se ampliaron dependencias y se añadieron nuevas plantas. |
![]() En esta nueva ubicación, el anterior edificio se convirtió en el Pabellón de Gobierno “El Albéitar”, sede del Rectorado de la Universidad de León. |
| El
Centro leonés fue creado como Escuela Subalterna de Veterinaria, en igualdad
de condiciones con los ya existentes en Córdoba y Zaragoza. Únicamente
la de Madrid tenía una categoría superior. Esta diferenciación se traducía,
entre otros aspectos, en un Plan de Estudios de cinco años en Madrid y
de tres en las Escuelas Subalternas. Los alumnos procedentes de éstas
debían superar un examen para poder completar sus estudios en Madrid y
obtener el título de primera clase. De no hacerlo, la titulación de segunda
clase tenía unas atribuciones notablemente limitadas. |
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| Los
resultados fueron una unidad de acción entre todos los niveles, una dignificación
de la profesión veterinaria en general y una modernización definitiva
de la enseñanza cuya validez incluso llega hasta nuestros días. Esta última
comprendía aspectos tan en vigor hoy en día como considerar la formación
de profesionales veterinarios como su misión primordial, el aprovechamiento
óptimo de las relaciones con otras ciencias, el incremento de la enseñanza
práctica, la existencia de asignaturas optativas y la investigación y
divulgación científica. Con estos fines generales, se diseñó un minucioso
Plan de Estudios, dividido en semestres, caracterizado por la seriedad
en sus planteamientos, la intensidad del trabajo en su ejecución y la
permanente intención de formar profesionales veterinarios completos, dignos
y con bases científicas amplias y profundas. La importancia de esta labor
y las circunstancias políticas y personales de D. Félix Gordón Ordás le
hacen, sin duda, merecedor de ser considerado el más ilustre alumno que
ha pasado por la Facultad de Veterinaria de León en su siglo y medio de
historia. La guerra civil, evidentemente, también cambió el escenario
de nuestra historia profesional. En 1940 se promulgó un nuevo Plan de
Estudios que supuso un paso atrás. En 1943, las Escuelas Superiores de
Veterinaria son transformadas en Facultades. Se eligió como Patrono a
San Francisco de Asís, como color académico el verde y, más tarde, como
emblema al centauro Quirón. Además de los cambios administrativos, en
1944 entró en vigor un nuevo Plan de Estudios, conocido con el nombre
del ministro D. José Ibáñez Martín. A pesar de los cambios en la forma,
el fondo de este último Plan era similar al anterior. |
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En
1953 un nuevo Plan de Estudios flexibiliza el sistema y otorga ciertas
capacidades de decisión a las Facultades, que pueden proponer modificaciones
del mismo para adaptarlo a su propia orientación y peculiaridades docentes
y científicas. |
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| El
día 11 de junio de 2003, en el que Don Félix Gordón Ordás habría cumplido
ciento dieciocho años, se celebró un emotivo Acto Académico en la Facultad
de Veterinaria con motivo de la repatriación de sus cenizas y de las de
su esposa. Sesenta y siete años después de su salida de España, cumpliendo
los deseos que dejó escritos de reposar en León, una parte de sus cenizas
fueron aventadas por su hija, Doña Brunilda Gordón Carmona, en el pinar
de la Candamia; el resto se reservaron para el Panteón de Hombres Ilustres
de León. |