TERMINOLOGÍA PARA EL CONCEPTO "LENGUAJE DOCUMENTAL"
Aunque el concepto moderno de lenguaje documental surgió a finales del siglo XIX, habría de pasar todavía tiempo antes de que recibiera el nombre que actualmente se le asigna de lenguaje documental, aunque como veremos la terminología al respecto dicta mucho de ser unívoca. Hacia 1931 empieza a ser generalmente aceptada la palabra documentación como "ciencia que se ocupa de reunir, tratar, recuperar y difundir la información contenida en los documentos", coincidiendo con el cambio de nombre del Instituto Internacional de Documentación, antes Instituto Internacional de Bibliografía. A principios de siglo, la palabra documentación había sido utilizada por Otlet y La Fontaine Con diferentes significados del actual, siendo el mas general de todos el dado en 1908 de ciencias bibliográficas. El éxito que tuvo la palabra documentación fue muy desigual. Mientras en Francia se asimilaba rápidamente esta expresión haciéndola suya, en los Estados Unidos, Inglaterra, Alemania e incluso Rusia se mostraron reacios a aceptarla. Este hecho influirá en la diversificación terminológica de que va a ser objeto el concepto de lenguaje documental. Por otra parte, el adjetivo documental es utilizado por Otlet a principios del siglo XX con el significado de "lo relacionado con documentos" y "lo relacionado con documentación". Sabemos que el uso del término lenguaje documental no se generaliza en las publicaciones especializadas hasta principios de los años sesenta. La aparición de un nuevo lenguaje -el tesauro- a finales de la década de los cincuenta pudo poner indirectamente de manifiesto, como señala López-Huertas, la necesidad de buscar un nombre que aglutinara a todos los lenguajes usados por los distintos sistemas de tratamiento de la información utilizados hasta el momento, y que facilitara el estudio del lenguaje documental en su conjunto. En la actualidad el concepto de lenguajes documentales está lejos de tener uniformidad en su expresión formal. Esta dispersión terminológica condiciona, a veces, su contenido semántico, razón por la cual vamos a ir analizando cada una de esas expresiones. López-Huertas diferencia cuatro grandes grupos dentro de la terminología aceptada atendiendo a las distintas facetas aludidas en las distintas expresiones:
Dentro de este grupo destaca el uso dominante en España de la expresión Lenguajes documentales (García Gutiérrez, Amat, Coll-Vinent) y con menos frecuencia la de Lenguajes Documentarios (Rodríguez Delgado). Muy usada es también esta expresión, Langages Documentaires en Francia (Chaumier, Coyaud, Neet, Guinchat y Menou, Courrier). Existe también la misma expresión entre los autores italianos -Linguaggi Documentari- (Serrai) y anglosajones -Documentary Languages- (Wersig y Neveling , aunque el uso de esta última es mínimo .
Dentro de este grupo se pueden citar algunas expresiones pero ninguna de ellas ha tenido mucho uso, vease Lenguajes Bibliotecológicos (Rodríguez Delgado), Linguaggi Bibliotecari (Serrai), Documentation Languages y Documentatiosprache en alemán, las dos últimas sólo encontradas en el diccionario de Wersig y Neveling.
En este grupo se diferencian expresiones referentes a su función de indización y a su papel en la recuperación fundamentalmente. La expresión de la función de indización tiene bastante uso sobre todo en el ambito anglosajón, aunque está presente también en los demás: Lenguajes de indización (Rodríguez Delgado, Wersig y Nveling), Langages d'indexation (Rolling, Neet, Wersig y Neveling), Linguaggi di Indicizzazione (Maltese), Indexing Languages (Wersig y Neveling, Harrod, Rowley, Sharp, el autor ruso Aganof y la Enciclopedia de Biblioteconomía y Ciencias de la Información), Indexierungsprache (recogida en el vocabulario de Wersig). La función de recuperación queda reflejada en las expresiones: Lenguajes de Recuperación (Wersig), Langages de Recherche Documentaire (Wersig), ambas con escasa utilización real por los especialistas. Linguaggi di Recupero (Maltese), Retrieval Languages (Wersig y Rowley) y las expresiones alemanas que recoge Wersig Recherchesprache, Informations-recherchesprache y Retrievalsprache. Existen también algunas expresiones que hacen referencia a la función de almacenamiento y recuperación: Information Storage and Retrieval Languages (Wersig); y a la función informativa de estos lenguajes: Information Languages (autor ruso Stokolova y Gardin).
Dentro de este grupo podemos señalar varias expresiones: Index Languages (Lenguajes de Índice) (Harrod, Needham), Artificial Indexing Languages (Lenguages artificiales de indización) (Harrod), Structured Index Vocabularies (Vocabularios estructurados de índice) (Buchanan) y por último, Descriptor Languages ( Neveling, Agafonov). Del recorrido realizado se deduce que no existe un vocabulario comúnmente aceptado para designar el concepto de que nos ocupamos. Las expresiones más comúnmente utilizadas son lenguajes documentales y lenguajes de indización. Su uso está en estrecha relación con la aceptación o no del término documentación por los profesionales y estudiosos del tema. En Francia este término y sus derivados tiene una pronta utilización de ahí que se utilice también la expresión lenguajes documentales. España caería dentro del área de influencia francesa y se utilizarán por tanto las mismas expresiones. Por el contrario, si en el mundo anglosajón la palabra documentación no había tenido aceptación, lo normal es que se utilice otra terminología para nombrar nuestro concepto -Lenguajes de indización-. Italia, seguidora de las teorías norteamericanas, se encuentra en esta misma línea. En otros dominios, como Alemania, Rusia y este europeo, se está más cerca del área anglosajona y se muestra una terminología autóctona como lo demuestra el uso de lenguajes de información por los especialistas rusos. Pese a estas tendencias generales se observa con frecuencia que un mismo autor utiliza más de una expresión diferente para referirse al mismo concepto. Por lo que se refiere al concepto que se desprende de las definiciones dadas por los distintos autores, se detecta una cierta heterogeneidad. No todas hacen referencia a las funciones y estructura de los lenguajes documentales de forma completa, incluso cuando utilizan denominaciones globales, sino que es frecuente encontrar definido solamente un aspecto o característica de los mismos. Se observa una mayor inclinación a hablar del aspecto funcional que del aspecto estructural (Hutchins, Agafonov, Stokolova, Rowley, Wersig). A veces sucede el fenómeno contrario, autores que usan voces que hacen referencia a un aspecto parcial de los lenguajes documentales dan una definición completa de los mismos(Neet) . Se detecta, en ocasiones, la exclusión del concepto "clasificaciones bibliográficas" del concepto general de "lenguajes documentales". |