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Eguren, Luis (Universidad Autónoma de Madrid) y Sánchez, Cristina (Universidad Complutense de Madrid): "Sintaxis y semántica del adjetivo determinativo 'otro'"
El-Madkouri Maataoui, M. (Universidad Autónoma de Madrid): "La lingüística y la traductología"
Escandell Vidal, Victoria (Vid. Leonetti, Manuel)
Escavy Zamora, Ricardo (Universidad de Murcia): "La naturaleza pronominal de las formas YO y TÚ"
Escoriza Morera, Luis (Universidad de Cádiz): "Posibilidades de aplicación del concepto de variación lingüística al nivel léxico en el ámbito de la sociolingüística"
Espinosa García, Jacinto (Universidad de Cádiz): "Nociones básicas para el estudio de las funciones sintácticas y semánticas oracionales"
Etxebarría Arostegui, Maitena (Universidad del País Vasco): "Política lingüística y educación bilingüe en Euskadi"

 
 
 
Eguren, Luis (Universidad Autónoma de Madrid) y Sánchez, Cristina (Universidad Complutense de Madrid)
"Sintaxis y semántica del adjetivo determinativo 'otro'"


En esta comunicación defendemos la hipótesis de que "otro" (en español) es un pieza léxica cuyas propiedades semánticas y sintácticas se derivan, básicamente, de la combinatoria de tres rasgos: [+determinante], [+contraste] y [+cuantificador de grado]. Dicho en otras palabras, "otro" se comporta, en ciertas posiciones, como un determinante (indefinido) y, en otras, como un predicado prenominal (con características especiales), expresa siempre contraste, tanto cuando es [+Det] como cuando es [-Det] y, en ciertos contextos, tiene (algunas de las) propiedades del cuantificador "más" con significado aditivo. Su peculiar comportamiento con respecto a otros determinantes y a otras unidades predicativas prenominales se debe a la particular combinatoria que pueden presentar estos tres rasgos.

Existe, además, una relación de implicación semántica entre rasgos. El significado básico de "otro" es el de contraste o diferencia. De esta semántica de contraste se deriva, por un lado, su posible valor referencial, ya que el significado de contraste permite identificar un miembro (distinto) de una clase (o una clase distinta): "otro" sería, en tal caso, un determinante. Por otro lado, esta misma semántica de contraste explicaría también que "otro" funcione, en ocasiones, como un cuantificador presuposicional y adquiera el significado del "más" aditivo (dado que el contraste implica cuantificación). Es en esta (posible) extensión del significado de contraste de "otro" a los significados derivados de referencialidad y/o cuantificación donde reside, en nuestra opinión, la variación interlingüística entre (por ejemplo) el español o lenguas como el inglés o el francés.

El-Madkouri Maataoui, M. (Universidad Autónoma de Madrid)
"La lingüística y la traductología"


La traducción es implícita en cualquier trabajo de investigación no sólo porque permite el trasvase de conocimientos y avances lingüísticos entre lenguas distintas, sino que es utilizada en muchas ocasiones como método de investigación. Si la lingüística se distingue de la filología es precisamente por la tendencia universalista de la lingüística inconcebible sin la traducción, sea ésta explícita o implícita. El lingüista, a diferencia del filólogo, no se centra exclusivamente en una lengua, sino que aspira a conocer y hacer conocer el fenómeno lingüístico en general a través de comparar lenguas. Ahora bien, cualquier comparación lingüística es en sí misma una traducción. No se pueden comparar lenguas sin traducirlas sea cual sea el nivel de la traducción. Se pueden hacer traducciones grafológicas, fonéticas, morfológicas, sintácticas y semánticas, etc. La traducción ha contribuido mucho a los avances de la lingüística, no obstante parece ser que este instrumento no ha merecido la suficiente atención por parte de nuestra disciplina.

En la presente investigación sobre la lingüística y la traductología, entendidas éstas como teoría del lenguaje y teoría de la traducción respectivamente, analizo las convergencias y las divergencias entre ambas disciplinas. Aunque la lingüística ha hecho enormes avances en la segunda mitad del siglo XX, parece, a ojos de muchos traductores, que no ha contribuido mucho a facilitar la tarea del trasvase entre lenguas. En esta comunicación se tratará, además de lo anterior, de investigar también en qué reside la apatía de no pocos traductores hacia nuestra disciplina y en qué se fundamentan para criticarla.

Escavy Zamora, Ricardo (Universidad de Murcia)
"La naturaleza pronominal de las formas YO y TÚ"


Desde el reconocimiento como categoría de las formas tradicionalmente tenidas por pronombres, el carácter de sustitutos ha sido la propiedad en la que se han basado los autores, fundamentalmente, para considerarlas como integrantes de una misma categoría. El término con el que se las designa “pro-nombres” da cuenta de tal característica, al tiempo que provoca las contradicciones que han sido objeto de controversia y que justifican el presente trabajo.

Las formas YO y TÚ, que han sido tradicionalmente tenidas por pronombres, si atendemos exclusivamente a la condición de sustitutos, no podemos serenamente verlas como integrantes de esta categoría. Condillac fue el primero que los excluyó de la misma, por entender que eran auténticos nombres.

L. Kukenheim (1951:126) pone el dedo en la llaga cuando afirma que “el error de los gramáticos ha sido, sobre todo, el haber buscado en la etimología de la palabra pronombre la base de su definición”. Este error ha perdurado en la lingüística más próxima, en donde sólo han sido tenidos por pronombres los que permiten recuperar los nombres sustituidos sin que la estructura sintáctica se modifique. Sin embargo, hay razones poderosas para que las formas YO y TÚ sean consideradas pronombres, al margen de la etimología, y no nombres, porque en el orden sintáctico, serían los dos únicos nombres que concordarían en primera y segunda persona respectivamente con el verbo, y no en tercera, como el resto de nombres; y en el orden morfológico, en las lenguas de nuestro ámbito, forman un subsistema flexivo junto a los pronombres de tercera.

En el orden perceptivo las formas pronominales YO, TÚ y ÉL constituyen un espacio personal de configuración gestáltica: FIGURA frontera fondo, respectivamente, que las interrelaciona fuertemente.

Escoriza Morera, Luis (Universidad de Cádiz)
"Posibilidades de aplicación del concepto de variación lingüística al nivel léxico en el ámbito de la sociolingüística"


Buena parte de los estudios sociolingüísticos desarrollados hasta la fecha se centran en el análisis de la variación lingüística y de la influencia de determinados factores sociales en la misma. En este sentido, la sociolingüística "hereda" un problema de carácter teórico de la lingüística: la definición del concepto de variación lingüística y su problemática aplicación a las unidades significativas. Ello deriva, desde el punto de vista práctico, en una proliferación de estudios de carácter fonético-fonológico.

En el ámbito léxico, podemos destacar algunos estudios dialectológicos, o no estrictamente sociolingüísticos, análisis de variación léxica en proyectos variacionistas más abarcadores o los estudios acerca de disponibilidad léxica desarrollados en los últimos años. Aún así, el objeto de esta comunicación es poner de manifiesto la falta, desde nuestro punto de vista, de estudios propiamente variacionistas en torno al léxico y de técnicas de recogida de datos apropiadas al nivel en el que nos situamos. Un auténtico desarrollo del análisis de la variación léxica en el marco de la sociolingüística podría, y ahí radica su interés, ayudar a la lingüística teórica y a la semántica a la hora de establecer variantes e invariantes léxicas en cualquier lengua, al tiempo que sería de gran utilidad en el desarrollo de disciplinas o técnicas eminentemente prácticas como la lexicografía (en el campo, por ejemplo, de las marcas de uso) o la enseñanza de lenguas.

Espinosa García, Jacinto (Universidad de Cádiz)
"Nociones básicas para el estudio de las funciones sintácticas y semánticas oracionales"


En nuestro estudio se pretende, desde un punto de vista funcional, analizar el concepto y los tipos de funciones que se pueden establecer en el nivel sintáctico oracional. Para ello se parte de la oración como unidad ségnica, compuesta por un núcleo predicativo verbal y una serie de variables intralingüísticas que con él se relacionan de manera directa o indirecta. Serán necesariamente estas relaciones las que caractericen las funciones sintácticas, funciones que no son realmente el soporte formal de las funciones semánticas, pues ello no sería sino aceptar la existencia de relaciones de relaciones. Lo que aquí se propone es asignar una función sintáctica de determinación y semántica opositiva (paradigmática) a los elementos constituyentes de los signos oracionales. Se defiende, en definitiva, que el significado oracional es resultado de la comparación paradigmática de las diversas oraciones y está constituido por una serie de funciones semánticas distintivas que funcionan en el nivel al que nos estamos refiriendo.

Etxebarría Arostegui, Maitena (Universidad del País Vasco)
"Política lingüística y educación bilingüe en Euskadi"


La finalidad última de la planificación lingüística puede conducir a intervenciones en la lengua, en tanto que estructura o sistema lingüístico y, asimismo, a intervenciones en el funcionamiento social y / o intercultural, es decir, la gestión del bilingüismo: "La planificación lingüística es un conjunto de tentativas y de esfuerzos dirigidos a resolver determinados problemas lingüísticos y sociolingüísticos. Son decisiones tomadas con el fin de influenciar y promover determinados usos y prácticas lingüísticas. La suma de esfuerzos llevados a cabo para cambiar, deliberadamente la forma de una lengua y su uso, es decir, su discurso […]. Reformar y estandarizar una lengua de un modo normativo, proveer de un código escrito a una lengua que no lo ha tenido […] es adoptar a la realidad lingüística, a una lengua, de un país descolonizado y proveerla de la experiencia antigua y ya adquirida de muchas de las lenguas europeas. Es, en definitiva, adaptar el léxico de una lengua en adecuación con el desarrollo económico, social, técnico y cultural de un país" (Garmadi, J. 1981:185-186). Y es que no podemos perder de vista que la lengua no es sólo un instrumento de comunicación, asume también funciones simbólicas en la comunidad y funciona. De hecho, frecuentemente, las decisiones se apoyan más en el valor simbólico de la lengua, como factor de unión o de desunión, según los casos, en la comunidad, que en las necesidades reales de comunicación. En suma, a veces, las consideraciones políticas, sociales y económicas pesan más que los análisis lingüísticos en la planificación lingüística (Baylon, Ch. 1996:173) [Traducción mía].

La naturaleza de las tentativas de planificación lingüística varía en función de las elecciones de las que disponga el hablante de la comunidad de la que se trate. A través de medidas de Política Lingüística, como es sabido, el Gobierno en cada caso, puede asignar un status oficial a una lengua. La población de la India, por ejemplo, comprende distintos grupos que hablan más de cien lenguas distintas, todas ellas "lenguas maternas" diferentes. Antes del fin de la colonización inglesa, esta heterogeneidad lingüística estuvo, de alguna manera, "disimulada" por una política que hacía del inglés la lengua oficial. En el momento de la independencia, los jefes políticos autóctonos se plantearon el problema de decidir si, necesariamente resultaba más útil mantener la lengua del colonizador, el inglés, como lengua nacional, o designar a una de las lenguas autóctonas con el fin de reemplazarla. Para subrayar la nueva nacional, fue seleccionado el hindi como lengua oficial (vid. Fishman, J. A.; Ferguson, C. y Das Gupta, J. [eds.] 1968, Wiley). Otra forma de planificación lingüística es elegir que una lengua poco utilizada adquiera la suficiente vitalidad como para ser seleccionada como lengua oficial, lo que obliga en un segundo tiempo a restaurarla con toda la plenitud de funciones (Baylon 1996:174). En Israel, la elección de una lengua oficial en el momento de la propia creación del país, resultaba una decisión muy delicada si tenemos en cuenta que la población era procedente de muy distintos países, de diferentes partes del mundo, y hablaban distintas lenguas.