En el mundo de Broken Wire
los seres biológicos son alambres, mientras que el
entorno en el que se mueven es real.
Desde el comienzo del proyecto se planteó el reto
de crear personajes sin expresiones faciales, ya que un
muñeco de alambre no tiene ni ojos, ni boca, ni nariz.
Fue realmente complicado hacer creíble a los protagonistas,
ya que solo podían comunicarse mediante expresión
corporal y, a la vez, no se podía caer en la animación
tipo cartoon.

Los escenarios, la iluminación,
los encuadres y los movimientos de cámara fueron
pensados desde el principio para “contar la historia”
y apoyar la interpretación limitada de los personajes.
La pretensión es que tras ver los primeros minutos
de Broken Wire, el espectador deje de ser consciente de
estar viendo animación.